La sombra del “dieselgate” se cierne de nuevo sobre Audi

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El pasado me de septiembre tuvo lugar el primer juicio del conocido “dieselgate”, el escándalo de emisiones protagonizado por Volkswagen. El caso destapado en septiembre de 2015 por el EPA estadounidense

revelaba que la compañía se había servido de un software para alterar los resultados de emisiones de los motores TDI. Esta burla se encontraba instalada en 11 millones de automóviles vendidos entre 2009 y 2015, que, en condiciones reales, sobrepasaban 40 veces el límite legal de óxido de nitrógeno. Ahora este escándalo vuelve a cobrar vida a través de Audi, filial del grupo Volkswagen, que debe llamar a revisión 40.000 vehículos diésel antiguos en Alemania para quitar un software ilegal por orden de las autoridades de homologación Kraftfahrtbundesamt (KBA).

Medios alemanes han informado hoy de que la llamada afecta a los modelos A4 y A6 con un motor de seis cilindros turbo diésel inyección (TDI) fabricados entre 2004 y 2009. Las autoridades alemanas de homologación van a obligar a Audi a que quite un programa prohibido del sistema de gestión del motor con el que los automóviles cumplen los límites de emisiones de óxido de nitrógeno en las pruebas. En carretera, sin embargo, estos vehículos sí superan los límites de emisiones permitidos. Audi afirma que va a presentar a las autoridades una solución técnica a estos 40.000 vehículos. Desde 2015, el fabricante de los cuatro anillos ha sido obligado a llamar a revisión a 212.000 vehículos.

Más recientemente, en concreto, el año pasado, las autoridades de homologación alemanas descubrieron un nuevo software ilegal que afectaba a 127.000 vehículos diésel. Según el medio alemán “Bild am Sonntag”, KBA amenazó al fabricante con imponer multas de hasta 25.000 euros por vehículo a todos los coches que continuasen con el dispositivo después del 26 de septiembre de este año, la fecha límite para regularizar su situación.