El viaje en tren entre Barcelona y Valencia se reducirá en 30 minutos antes de fin de año

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El Corredor del Mediterráneo, una infraestructura ferroviaria crucial para el desarrollo socioeconómico del arco levantino, añadirá una pieza decisiva a su recorrido en breve. Adif ha anunciado hoy que ha finalizado

el periodo de pruebas y los recorridos de fiabilidad en la variante Vandellós-Tarragona. Estos test son necesarios para la puesta en servicio de esta infraestructura.

Las pruebas, que el administrador de infraestructuras ha realizado con trenes comerciales de Renfe de la serie S-121 de rodadura desplazable, se han completado de forma satisfactoria, según ha informado. Según ha explicado Adif, estas pruebas consisten en someter a la infraestructura y las instalaciones a escenarios de máxima exigencia para verificar que su comportamiento cumple con todos los parámetros requeridos.

La entrada en funcionamiento del tramo permitirá, según Adif, reducir los tiempos de viaje por ferrocarril entre Barcelona y Valencia en treinta minutos. El trazado, apto para la alta velocidad y el tráfico mixto, conectará el Corredor del Mediterráneo desde Vandellós con la línea de AVE Madrid-Barcelona-Frontera francesa y con la línea de ancho convencional Tarragona-Reus.

Tras las pruebas de fiabilidad, el siguiente paso antes del enlace con la variante y su puesta en servicio será el periodo de formación de los maquinistas de Renfe, que se iniciará con el informe de resultados de los recorridos de fiabilidad realizados. En paralelo, Adif trabaja en los trámites para homologar la infraestructura, así como en la obtención de los permisos para su puesta en marcha. Su objetivo es poner en explotación la nueva infraestructura antes de fin de año.

El tramo Vandellós-Tarragona tiene una longitud de 64,1 kilómetros y ha tenido un coste cercano a los 700 millones de euros, que han sido financiados en parte con fondos europeos.