Bruselas sospecha que Amazon utiliza «información confidencial sensible» de las empresas

Economia
Lectura
Podría ser una especie de mensaje político por parte de la todavía comisaria de Competencia, la danesa Margrethe Vestager, como un gesto de levantar la mano para que la vea bien la
que será probablemente su nueva jefa a partir del 1 de noviembre, la alemana Ursula Von der Leyen. Su anuncio ayer de que ha iniciado una investigación formal al gigante digital Amazon por abuso de posición dominante se produce exactamente el día después de que Von der Leyen fuera confirmada en una votación en el Parlamento Europeo como próxima presidenta de la Comisión, en la que según los acuerdos de reparto de cargos, debería ofrecer una posición relevante a Vestager. El problema es que como comisaria de Competencia tiene ya el cargo más importante desde el punto de vista de sus poderes reales y desde el que puede atacar -como de hecho hace sin muchos remilgos- a las empresas más grandes del mundo. La investigación que anunció ayer haber iniciado es uno más de esos reflejos de autoridad a los que acostumbra esta antigua ministra del Interior de su país, a quien hasta ahora no le ha temblado la mano para enfrentarse, por ejemplo, a Google y sus manejos en la publicidad del comercio electrónico. Ayer la Comisión anunció que ha abierto una investigación, todavía en estado preliminar, para averiguar si Amazon utiliza prácticas contrarias a la competencia. El Ejecutivo comunitario sospecha que la firma americana recopila y utiliza sin autorización «información confidencial sensible» de las empresas que venden sus productos a través de su página web. La Comisión sospecha que Amazon se beneficia de los datos respecto a los productos que comercializan esas empresas y el tipo de transacciones que efectúan con sus clientes. Han sido algunas de estas empresas asociadas a Amazon las que han denunciado ante las autoridades europeas de competencia su sospecha de que el gigante del comercio en línea no se limita a facilitarles la venta de sus productos a cambio de una comisión, sino que utiliza todos los datos de las transacciones para mejorar sus propias posibilidades tanto desde el punto publicitario como de marketing e incluso copia los productos que detecta que tienen más éxito en el mercado. El pez grande se come al pequeño y además se asegura de que no podrá crecer jamás. Las dos prácticas que plantean dudas son el contenido de los acuerdos de venta en su página que suscribe con terceros y el uso de datos de los clientes que optan por utilizar el «Buy box», para añadir directamente a su carrito productos de un vendedor concreto. Amazon ha anunciado que colaborará con la investigación, que no es la primera que tiene que afrontar ante las autoridades europeas, lo que en la práctica es bien recibido por los servicios de la Competencia. También Amazon sabe por experiencia que la Comisión es tenaz en este tipo de investigaciones y que a esta comisaria en concreto no le tiembla la mano a la hora de imponer sanciones. Hace dos años ya obligó al Gobierno de Luxemburgo a que le cobrase 250 millones de euros en «impuestos atrasados», es decir, en beneficios fiscales no justificados. Según el Tratado de Funcionamiento de la UE, están prohibidos todos los actos comerciales que tengan como resultado una distorsión de la competencia en el mercado único o aquellos que se consideren como un abuso de la posición dominante de una empresa. Desde que la Comisión Europea tiene las competencias en este campo, este es uno de los hechos más graves que se puede dar en el comportamiento de las empresas que operen en el mercado europeo, cualquiera que sea su origen o nacionalidad. Esta legislación puede ser invocada también por las autoridades nacionales, que en este caso han sido informadas por la Comisión de su decisión de abrir esta investigación preliminar al gigante del comercio electrónico. La Comisión no tiene un plazo fijo para tener que concluir la investigación, ya sea si concluye que debe cerrarla sin caso o si decide que se ha violado esta legislación y que por tanto debe seguir una sanción. El grueso de lo que suceda ahora será mantenido en secreto, porque la difusión de algunos de los elementos analizados podría tener consecuencias graves para el funcionamiento de la empresa investigada, aunque luego la Comisión concluya que no se ha violado ninguna regla. En todo caso, la parte del proceso que sí pueda ser conocida será accesible para el público a través de la página web de la Comisión. En caso de que la investigación concluya que se han violado las reglas, Amazon puede ser condenada a pagar hasta un 10% de su cifra de negocios, lo que en este caso sería una cantidad que cuesta calcular, siquiera mentalmente. Vestager era la candidata de los liberales a la presidencia de la Comisión y se acordó que tendría un puesto de vicepresidenta, aunque el único vicepresidente ejecutivo se ha decidido que será el socialista Timmermans.

FUENTE DIARIO ABC:

https://www.abc.es/economia/abci-bruselas-sospecha-amazon-utiliza-informacion-confidencial-sensible-empresas-201907172107_noticia.html