«Nada te enseña tanto como cuando te cuelan una falsificación»

Economia
Lectura
Richard Tilles recibe en una oficina que se asoma sobre la avenida Madison de Nueva York, uno de los centros neurálgicos del lujo global. En pocas manzanas alrededor, la sede de Circa,
la empresa de joyería y relojes que éste preside, se concentran las mejores tiendas de moda, joyas y complementos. Circa también vende joyas y relojes de lujo pero, sobre todo, los compra a particulares, un sector en el que es líder mundial con doce oficinas en todo el mundo, incluidas dos en España, en Madrid y Barcelona. Tilles, que tenía experiencia en el mercado neoyorquino de compraventa de diamantes, encontró una laguna en el sector de la joyería de lujo. «Si alguien quería vender sus joyas se dirigía a las casas de subastas, de empeño, o al joyero de confianza de su familia», recuerda. «No había ninguna empresa que comprara diamantes o alta joyería a particulares». Era el año 2000, y su respuesta fue crear Circa con otros dos socios. En primer lugar, trataron de basar el negocio en el comercio online, dentro de la locura digital que marcó aquella época. Después, reconocieron que había que complementarlo con locales físicos y centrando su marca en la compra de joyas de alto valor. ¿Qué tipo de clientes buscan sus servicios? Quienes compran de nosotros suelen ser coleccionistas de relojes, diamantes o joyas o tiendas que necesitan una pieza específica para su inventario. Y quienes nos venden… casi cualquiera. Puede ser alguien que se ha divorciado, un joyero que busca liquidar parte de su inventario, el receptor de una herencia… O simplemente alguien que se ha cansado de una pieza. Quizá le decía algo hace veinte años, pero ya no. Al igual que el oro, ¿es el diamante un valor refugio? Es una cuestión interesante. Ha sido así históricamente, porque tiene la ventaja de que puede mover riqueza de forma transnacional, acumular mucho valor en poco espacio. No es lo mismo que el oro, que ocupa mucho espacio. ¿Las actuales circunstancias económicas afectan a los diamantes? Siempre habrá gente que lo use como un valor donde refugiarse. Pero, ¿estamos viendo un aumento en el precio? No, en realidad ha sido bastante estable en los últimos tres o cuatro años, a pesar de que el entorno de noticias económicas ha sido muy duro. Se ha visto algo de movimiento en oro, pero pequeño. Pero esas son cuestiones de ‘commodities’ y nosotros nos ocupamos con cuestiones de lujo, las piezas que compramos son siempre de la mayor calidad, de los mejores fabricantes, como Cartier, Van Cleef & Arpels, Tiffany. Tienen un valor mayor que su valor inherente. ¿Ese valor también fluctúa? Hay tendencias que van y vienen, cosas que están y dejan de estar de moda, el entusiasmo crece y se cae con el paso del tiempo sobre diferentes estilos. Hay gente que piensa que cosas de hace algunos años están pasadas de moda, mientras que otras de hace cincuenta o setenta y cinco años se fortalecen con el tiempo. Hay un creciente empuje de joyas hechas a finales de los sesenta y principios de los setenta frente a más recientes, como de los noventa, siempre hablando de esos fabricantes de primer nivel, claro. ¿Qué distingue su modelo de otras joyerías que compran? Tratamos de estar presentes en los grandes mercados, donde están los mejores clientes y siempre presentar ofertas competitivas cuando hay piezas interesantes. Ofrecemos un nivel alto de transparencia: hacemos una oferta, la documentamos y damos la posibilidad al cliente de que se lo piense. Es diferente a otros negocios, que colocan mucha presión sobre el cliente para que venda de forma inmediata, nosotros no hacemos eso. Comprendemos que el cliente necesita, por ejemplo, hablar con otros miembros de la familia sobre la oferta. Sorprende que sus dos únicas oficinas europeas sean en España… Normalmente abrimos oficinas en función del talento que encontramos. Y hemos encontrado muy buena talento en España, gente entregada a la joyería, muy profesional, entusiasta, tanto en Madrid como en Barcelona. ¿Qué tendencias dominan en este mercado de relojes? Está pasando algo muy interesante en la actualidad, con mucho entusiasmo por parte de los coleccionistas por los relojes ‘vintage’. Hemos visto cómo se ha disparado el interés por las piezas de desde finales de los cincuenta a principios de los setenta. Sobre todo se trata de Rolex, pero también afecta a otros fabricantes, como Patek Philippe, Tag Heuer, Omega, Tudor… ¿Cómo identifican la autenticidad de las joyas o relojes? Todos nuestros compradores son grandes expertos y tienen un conocimiento exacto de si el objeto que observan es genuino o no. Todos tienen mucha experiencia aunque es verdad que las falsificaciones son muy buenas, ya no es fácil determinar cuándo algo es falso y cuándo no. A veces hay que redoblar las pruebas. ¿Les han colado alguna falsificación? Sí. Y el resultado es que nosotros asumimos las pérdidas. Pero nada te enseña tanto como eso. ¿Va a continuar su expansión internacional? Sí, habrá nuevas aperturas, lo anunciaremos en el momento apropiado, pero probablemente nos abriremos a nuevas regiones.

FUENTE DIARIO ABC:

https://www.abc.es/economia/abci-nada-ensena-tanto-como-cuando-cuelan-falsificacion-201906180154_noticia.html