El abogado de Acebes y el auditor de Bankia se enzarzan sobre la necesidad del informe de un experto

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Francisco Celma, socio auditor de Deloitte y encargado de auditar las cuentas de 2011 de Bankia, es por ahora el único encausado que está respondiendo a las preguntas de todas las

partes en el juicio por la salida a Bolsa de la entidad. En su tercera sesión de interrogatorio se ha enzarzado con el abogado de Ángel Acebes, Carlos Aguilar, que le ha puesto contra las cuerdas hasta el punto de conseguir que se contradijera con respecto a lo que declaró en instrucción, cuando aún no estaba imputado y compareció solo como testigo.

Celma ha afirmado varias veces que se puso a disposición del comité de auditoría, presidido por Ángel Acebes, y que facilitó su teléfono y otros datos de contacto, pero que nunca le volvieron a llamar ni le citaron para que acudiera a una reunión del comité. El abogado de Acebes le ha preguntado si él no tenía también los datos de contacto de Acebes, con los que podría haberle alertado de que, como ha señalado durante el interrogatorio, no podía hacer su trabajo porque BFA/Bankia no le entregaba la documentación necesaria. Celma ha asegurado que no tenía sus datos, ante lo que Aguilar ha leído su declaración de 2013, cuando reconoció que sí disponía de ellos. "Si dije eso, me equivoqué. No los tengo ni los he tenido nunca", ha respondido Celma.

El socio auditor, para el que las acusaciones populares y particulares piden 12 años de cárcel por delitos de falseamiento contable y estafa a inversores en concepto de cooperador necesario, ha llegado a este punto del interrogatorio ya muy molesto con las preguntas de Aguilar. Este ha insistido una y otra vez en el contenido de 13 correos electrónicos enviados entre diciembre de 2011 y marzo de 2012 en los que el equipo de Celma solicitaba información a Bankia. El abogado de Acebes quería demostrar que en ninguno de ellos los auditores pedían que un "experto independiente" hiciera una valoración de la participación de BFA en Bankia. El letrado ha ido preguntando uno a uno si esa expresión aparecía, ante el creciente malestar de Celma, que se negaba a responder sí o no, como le pedía el abogado. "Entiendo que no, que no aparece ese adjetivo", ha dicho finalmente.

Aguilar ha seguido preguntándole si en alguno de esos correos aparece la palabra "salvedad" o "inviabilidad" con respecto a BFA. "Cuando acabo mi trabajo es cuando certifico lo que he encontrado, lo que no hago son futuribles. No digo 'si me dais esto, diré esto", ha contestado, incidiendo en la idea de que durante meses no pudo hacer su trabajo porque le faltaba documentación clave. Finalmente, el 30 de abril de 2012, Bankia presentó sus cuentas de 2011 ante la CNMV sin el informe de auditoría de Deloitte, lo que precipitó la caída de la entidad.

El abogado también ha sido muy insistente al preguntar por qué no se puso en contacto con Acebes: "¿Usted dejaba de transmitir información relevante porque no le citaban?" A lo que Celma ha contestado: "Nadie me citó y eso no implica que yo deje de hacer mi trabajo, si el comité quiere que vaya, yo voy y le reporto. Si no, yo hago mi trabajo cuando tenga la documentación y emito una opinión"

Celma ha afirmado también que habló por teléfono y se reunió con responsables del Banco de España en enero de 2012 y que les informó de cómo evolucionaba Bankia, algo que ya contó durante su segundo día de interrogatorio, el miércoles pasado. Entonces incluso precisó con quién se reunió: Jerónimo Martínez Tello, a quien aseguró que le contó los problemas de BFA, y posteriormente con José Antonio Casaus, jefe de inspección del Banco de España en Bankia.

Celma ha reconocido que compartir información con el supervisor "no es tan común", pero ha asegurado que lo hizo porque al recibir una llamada del Banco de España interesándose por la situación de la entidad la ley le obligaba a hacerlo.

El delito de falsedad contable

La sesión de este lunes ha empezado con la petición del abogado de Ángel Acebes, Carlos Aguilar, a la presidenta del tribunal para que no permita a la Fiscalía Anticorrupción hacer "preguntas incriminatorias" a los encausados. Según Aguilar, no se le debería permitir a la fiscal, Carmen Launa, hacer preguntas que contradigan su escrito inicial de acusación. Se refiere a que la Fiscalía inicialmente solo acusa por estafa a cuatro de 34 encausados en el juicio. Sin embargo, Launa ya adelantó al inicio del juicio que podría cambiar su imputación durante las conclusiones definitivas (al final del juicio) y añadir el delito de falsedad contable.

"No son preguntas incriminatorias, es ver lo que ha ocurrido para adecuar su calificación definitiva", ha contestado la fiscal. Tal y como argumentó en su momento, y ha repetido hoy, el supuesto por el que no acusó a todas las personas que participaron en la formulación de las cuentas de Bankia de 2011 decayó. No había tenido en cuenta durante la instrucción un nuevo informe pericial de Antonio Busquets que demostraría que la información que aparecía en el folleto de salida a Bolsa no reflejaba el estado real de las cuentas.

La de este lunes es la primera sesión del juicio que se celebra en turno de mañana y tarde. Está previsto que el miércoles empiecen a declarar los testigos y probablemente el primero de ellos sea José Ignacio Goirigolzarri, el actual presidente de Bankia.