Mario Draghi ve una recuperación “vigorosa” de la inflación por el crecimiento salarial

Economia
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El Banco Central Europeo (BCE) rebajó hace apenas una semana sus previsiones para la zona euro en una décima por una menor aportación del sector exterior, tocado por la escalada

proteccionista y las crisis en países emergentes como Argentina o Turquía. Sin embargo, dejó intactas las previsiones para la inflación. En su comparecencia ante el Parlamento Europeo este lunes, el presidente de la institución, Mario Draghi, ha ido más allá y ha augurado una “recuperación relativamente vigorosa” de la inflación subyacente –la que excluye los precios de la energía y la alimentación— por la recuperación de la demanda interna que supone el “crecimiento salarial”. Dado que los acuerdos laborales duran al menos dos o más años, Draghi ha pronosticado que esa tónica seguirá a medio plazo.

El discurso de Draghi ha tenido un efecto inmediato en los mercados, hasta el punto que la divisa ha alcanzado su cotización máxima desde mediados de junio frente al dólar. Cuando el banquero era presentado por el presidente del Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Roberto Gualteri, el euro se vendía a 1,1797 dólares. Media hora después, tras las palabras de Draghi, ha alcanzado los 1,1815 dólares. Posteriormente, el euro ha seguido en verde pero ha vuelto a estar por debajo de los 1,18 dólares.

En realidad, el presidente del BCE ha trasladado hoy al Europarlamento las previsiones que avanzó tras el Consejo de Gobierno de la semana pasada. Pese a la rebaja que espera en el crecimiento de la zona euro, Draghi ha dibujado un panorama optimista. Las amenazas, ha reiterado, provienen de fuera: del proteccionismo estadounidense y, en menor medida, de las vulnerabilidades que se han destapado en algunos países emergentes. También ha admitido que la economía europea tiende a moderarse tras dos trimestres con un avance del 0,4%. Aun así, ha puesto énfasis en que en un lustro ha sido capaz de crear 9,2 millones de empleos y ha dejado la tasa de paro en el 8,2% en el conjunto de los 19 países de la unión monetaria.

Países y sectores con pleno empleo

Esa cifra esconde al menos dos realidades: países con pleno empleo (Alemania y Holanda) y otros que registran aún elevados niveles de paro (Grecia y España). En la franja media, algunos se acercan a esos registros (Austria, Irlanda) y otros pugnan por dejar atrás los abultados índices de desempleo (Italia, Francia). Draghi se ha referido este lunes, sin nombrarlos, a los que cuentan con mejores indicadores. Y a algunas actividades concretas. “La economía sigue exhibiendo sus altos niveles de capacidad, con mercados laborales con signos de escasez en algunos países y sectores”, ha señalado el jefe del Eurobanco.

Ese aumento salarial, clave en la expansión de la demanda interna, está llevando a una recuperación de la inflación subyacente, es decir, la que excluye productos energéticos y alimentarios. “Por ejemplo, el crecimiento anual en los salarios negociados de la zona euro subieron del 1,5% en 2017 al 1,7% en el primer trimestre y el 2,2% en el segundo. Eso apoya nuestra confianza de que la recuperación en el crecimiento de los salarios va a continuar”, ha abundado.

Esa presión al alza de las retribuciones en la zona euro ha llevado al BCE a mantener intactas sus previsiones de inflación para los próximos años, que contemplan un avance del 1,7% anual. El nivel de estabilidad previsto se debe a que se prevé que la contribución de los productos alimentarios y los precios energéticos, que la han hecho subir hasta el 2%, tendrá una contribución más lenta en los próximos años. Pero para el resto de elementos, que constituyen el núcleo central de la inflación, el BCE augura una recuperación "relativamente" vigorosa, de modo que se situará en el 1,8% en 2020, muy cerca del objetivo de estabilidad de precios del BCE.

Para los analistas, esa previsión apoya la retirada progresiva de los estímulos, primero con el programa de compra de activos a finales de este año. Sin embargo, Draghi ha vuelto a hacer gala de su prudencia ante los parlamentarios: el BCE seguirá "paciente, prudente y persistente" a la hora de calibrar su política monetaria.