El paro en Reino Unido cae al 4%, el nivel más bajo desde 1975

Economia
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La tasa de desempleo en Reino Unido ha alcanzado el mínimo histórico del 4%, la más baja desde hace más de cuatro décadas. Este récord refleja la capacidad de resistencia de

la economía británica pese a las incertidumbres del Brexit.

El mercado laboral restó 65.000 parados a lo largo del último trimestre, según las cifras oficiales difundidas el martes, que ahondan en una tendencia decreciente desde que los ciudadanos británicos votaron a favor de la salida de la UE en el referéndum de 2016. El dato tiene sin embargo su contrapunto en una ralentización del crecimiento de los salarios.

La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, en sus siglas en inglés) confirma en su evaluación un nivel de paro en las islas -cuantificado en 1,36 millones de británicos- nunca visto desde el invierno de 1975. El crecimiento del empleo está pilotado en su grueso por los trabajadores patrios, y viene parejo con un sensible descenso del número de empleados comunitarios, especialmente de los procedentes de los países del este de Europa. En el último trimestre, 2,8 millones de nacionales de la UE trabajaban en el Reino Unido, lo que supone 86.000 menos que en el año anterior. Este es el mayor descenso anual que se produce desde que la ONS comenzó sus registros, en 1997. En contraste, el mercado laboral incorporó a 74.000 trabajadores no comunitarios, que hoy totalizan los 1,27 millones.

Las óptimas cifras de empleo vienen acompañadas por un incremento del 1,5% en la productividad –gran talón de Aquiles de la economía británica- , el mayor desde finales de 2016. La ONS subraya, no obstante, una contracción de las ganancias semanales de los trabajadores, de apenas una décima (contracción que llega con una inflación del 2,4%), el peor registro desde el pasado otoño.

La rebaja sostenida de los índices de paro se nutre de una reglamentación laboral muy flexible que alienta la contratación de nuevos empleados sin grandes riesgos. La radiografía de la Oficina Nacional de Estadísticas confirma, sin embargo, una caída sustancial de los llamados empleos de cero horas, que no garantizan al trabajador un mínimo de horas, pero que le exigen disponibilidad absoluta por si fuera requerido. A lo largo del último año, esta modalidad de empleo flexible, favorecida sobre todo por el pequeño comercio, los restaurantes y hoteles, registró 104.000 contratos menos, confirmando su tendencia a la baja cuando las cifras empiezan a rozar el pleno empleo.

El dato de que el 75.6% de los británicos de entre 16 y 64 años tienen un trabajo, unido a la caída del desempleo juvenil hasta su cuota más baja de los últimos cinco lustros, supone un balón de oxígeno para el cuestionado Gobierno conservador de Theresa May. La primera ministra afronta sin un plan bien definido –y bajo la presión del sector tory que exige un Brexit duro- la recta final de las negociaciones con Bruselas ante la inminencia de un divorcio, que tiene previsto oficializarse el 29 de marzo del próximo año.