Salvador Palacios, agricultor jubilado, de 74 años, cuyos ojos parecen haber vivido mucho, dice que nunca había visto algo como lo del martes por la noche, cuando llamaron a la puerta

Salvador Palacios, agricultor jubilado, de 74 años, cuyos ojos parecen haber vivido mucho, dice que nunca había visto algo como lo del martes por la noche, cuando llamaron a la puerta